La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) aseguró hoy que la economía en la región crecerá un 5,2 % durante 2021, lo que contrasta con la drástica caída del 6,8 % que se registró durante el año pasado como resultado del impacto del COVID-19.
El organismo aclaró que a pesar de que las estimaciones para este año son más favorables, ya que en principio había anticipado un crecimiento del 3,7 %, estos niveles son insuficientes para garantizar una recuperación sostenida, porque se prevé que el próximo año habrá una desaceleración y la economía solo crecerá un 2,9 %.
Así lo señala un informe presentado hoy por la secretaria ejecutiva de la Cepal, Alicia Bácena, el cual se titula «La paradoja de la recuperación en América Latina y el Caribe. Crecimiento con persistentes problemas estructurales: desigualdad, pobreza, poca inversión y baja productividad».
Bácena, advirtió que la expansión de este año no alcanzará para asegurar un crecimiento sostenido, ya que los impactos sociales de la crisis y los problemas estructurales de la región se han agudizado y se prolongarán durante la etapa de recuperación.
Instó a los gobiernos a mantener las políticas de transferencias de emergencia para fortalecer una reactivación que sea sostenible en el tiempo, más justa, igualitaria y amigable con el medio ambiente.
«Necesitamos políticas para una recuperación transformadora con énfasis en la inversión. Políticas industriales y tecnológicas para impulsar el crecimiento de sectores más intensivos en tecnología y generadores de empleos de calidad. Reestructurar los sistemas de salud y educación», dijo la funcionaria.
Bárcenas insistió en la necesidad de universalizar un ingreso básico de emergencia, implementar bonos contra el hambre, asegurar el acceso a una canasta básica digital, fortalecer el apoyo a las medianas y pequeñas empresas e impulsar políticas transversales y sectoriales para avanzar hacia un nuevo modelo de desarrollo.
Según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, los problemas estructurales que limitaban el crecimiento de la región antes de la pandemia se agravaron y repercutirán negativamente en la recuperación de la económica y los mercados laborales, más allá del repunte del crecimiento de 2021 y 2022.









