El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) informó este miércoles que el estratégico estrecho de Ormuz se encuentra completamente bloqueado, provocando que buques cisterna que intentaban cruzarlo optaran por cambiar de rumbo y regresar al golfo Pérsico.
Según datos de seguimiento marítimo citados por el organismo, el petrolero Auroura —que se dirigía hacia la salida del estrecho— realizó un giro de 180 grados cerca de la costa de Musandam, en las proximidades de Khasab, una de las zonas más sensibles por su alta concentración de tráfico energético y su relevancia geopolítica. El cambio de trayectoria se produjo entre la isla de Lark y la península de Musandam, punto crítico para el comercio global de petróleo.
Este incidente ocurre en un contexto de creciente tensión regional. El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, denunció supuestas violaciones a la tregua impulsada por el mandatario estadounidense Donald Trump, la cual contemplaba garantizar un tránsito seguro e inmediato por esta ruta marítima clave.
Ghalibaf afirmó que Estados Unidos habría incumplido tres puntos fundamentales del acuerdo: un ataque en territorio libanés, la incursión de un dron en espacio aéreo iraní y su postura frente al enriquecimiento de uranio. A su juicio, estas acciones hacen “ilógico” sostener cualquier alto el fuego bilateral o avanzar en negociaciones.
El estrecho de Ormuz es considerado una de las rutas más estratégicas del mundo, por donde transita una parte significativa del suministro global de petróleo, por lo que cualquier interrupción podría tener repercusiones inmediatas en los mercados energéticos internacionales.















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