El Congreso argentino volvió a poner freno al presidente Javier Milei al aprobar una ley que limita el uso de los decretos presidenciales, una de las herramientas más utilizadas por el mandatario ante la falta de mayoría legislativa.
La iniciativa, aprobada en la Cámara de Diputados con 140 votos a favor, 80 en contra y 17 abstenciones, modifica el actual sistema de control, permitiendo que los decretos puedan ser rechazados con el voto de una sola cámara. Sin embargo, los legisladores descartaron incluir un plazo de 90 días para su ratificación, por lo que el texto deberá regresar al Senado para su revisión final.
Este nuevo revés se suma a las dificultades políticas y económicas que atraviesa el gobierno libertario, marcado por la inflación, la volatilidad cambiaria y las tensiones internas a pocas semanas de las elecciones legislativas del 26 de octubre, donde Milei busca conservar respaldo parlamentario.
Durante el debate, la diputada oficialista Juliana Santillán denunció que “la vieja política intenta frenar el cambio verdadero”, mientras el aliado del PRO Fernando Iglesias calificó la medida como un acto “destituyente”. Desde la oposición, Maximiliano Ferraro, de la Coalición Cívica, defendió el proyecto afirmando que “sin límites, el país vive en un estado de excepción permanente”.
Desde su asunción en diciembre de 2023, Milei ha firmado más de 70 decretos de necesidad y urgencia (DNU), cifra similar a la registrada por los expresidentes Cristina Fernández de Kirchner y Mauricio Macri en sus respectivos mandatos.
El mandatario enfrenta además un contexto político convulso tras la caída de su candidato José Luis Espert, envuelto en un escándalo de financiamiento ilegal, y una corrida cambiaria que solo fue contenida con promesas de ayuda económica de Donald Trump, a quien Milei planea visitar el 14 de octubre.
Para recuperar la iniciativa, el presidente relanzó su imagen pública con un acto multitudinario y la presentación de su libro El milagro argentino, buscando reavivar el fervor de su campaña electoral de 2023.












Pero el Congreso le está poniendo su freno como debe ser en una democracia
Ese hombre quiere gobernar solo y sin que nadie le diga na
Parece que los congresistas tan cansao del estilo autoritario de Milei