Una devastadora inundación provocada por la crecida del río Guadalupe en Texas ha dejado al menos 52 muertos y decenas de desaparecidos, entre ellos 27 niñas que asistían a un campamento cristiano.
Las fuertes lluvias entre el 3 y 4 de julio causaron una crecida repentina del río, arrastrando casas rodantes, vehículos y dejando una estela de destrucción a lo largo de varios condados.
Rescatistas trabajan sin descanso para encontrar sobrevivientes, habiendo logrado salvar a unas 850 personas hasta ahora. El gobernador Greg Abbott declaró el 6 de julio como día de oración estatal y solicitó apoyo federal.
Mientras tanto, se cuestiona si hubo fallos en la respuesta de las autoridades locales, quienes no emitieron una orden de evacuación a tiempo, pese a las alertas meteorológicas.
Vecinos como Lorena Guillén y Jef Haflin relataron escenas dramáticas y pérdida total de propiedades. Las imágenes del desastre muestran autos volteados, techos colapsados y escombros flotando. Expertos han señalado que se subestimó la magnitud de las precipitaciones, lo que agravó los efectos del evento climático más mortífero en la región en años.











Un día de oración está bien, pero también hay que exigir responsabilidades. Esa tragedia se pudo evitar.
Vi las imágenes y son espeluznantes. Dios tenga misericordia de las familias que lo perdieron todo.
No entiendo cómo no evacuaron a tiempo con todas esas alertas. Eso fue una falla grave de las autoridades.
Me parte el alma saber que hay tantas niñas desaparecidas. Ojalá encuentren más sobrevivientes con vida.
el gobernador hizo bien en declarar día de oración porque solo dios puede dar consuelo
ese campamento cristiano con tantas niñas desaparecidas eso es muy doloroso
que tragedia tan grande dios mío eso parte el alma