El pasado lunes por la noche Corea del Norte exhibió el mayor misil balístico intercontinental en el desfile 90 aniversario del ejército el pasado.
El líder norcoreano, Kim Jong Un, prometió reforzar sus fuerzas nucleares a «máxima velocidad» y amenazó con usarlas.
Este desfile surge en un momento en el que el país enfrenta una economía desgastada por dificultades relacionadas de la pandemia, castigada por las sanciones impuestas por Estados Unidos y por su propia mala gestión.
Kim vistió un traje ceremonial militar blanco, sonriendo y saludando desde un balcón junto con su esposa Ri Sol Ju y otros altos diputados.








