La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, ofreció este jueves un balance actualizado sobre los terremotos registrados el pasado 24 de junio, informando que la tragedia ha dejado 2,595 personas fallecidas y más de 12,400 heridos, además de severos daños en infraestructura.
Durante una rueda de prensa, la mandataria calificó el desastre como «una tragedia natural de una escala que nunca imaginamos» y aseguró que las instituciones del Estado activaron de inmediato los protocolos de emergencia para atender a las víctimas y coordinar las labores de rescate.
Rodríguez explicó que, en las primeras horas tras los sismos, fue creado un Estado Mayor para gestionar la emergencia y que inicialmente se desplegaron 4,000 efectivos civiles y militares. Posteriormente, la cifra aumentó hasta superar los 19,000 funcionarios, principalmente en el estado La Guaira, la zona más afectada.
La funcionaria también destacó el respaldo recibido por parte de la comunidad internacional, indicando que 147 paísesexpresaron su solidaridad con Venezuela y que varias naciones enviaron equipos especializados para colaborar en las labores de búsqueda y rescate.
En cuanto a los daños materiales, informó que 189 edificios colapsaron, de los cuales 181 estaban ubicados en La Guaira. Además, señaló que un equipo de especialistas internacionales trabaja en la evaluación de estructuras comprometidas y en la localización de posibles sobrevivientes.
Como parte de las acciones para la recuperación, el Gobierno anunció la creación de un fondo inicial de 200 millones de dólares destinado a la reconstrucción de viviendas, infraestructuras y servicios afectados. Según Rodríguez, los recursos provendrán de activos venezolanos depositados en el Fondo Monetario Internacional (FMI) y serán administrados bajo mecanismos de auditoría internacional.
Asimismo, informó que se habilitó una cuenta en la Corporación Andina de Fomento (CAF) para recibir donaciones internacionales que serán destinadas exclusivamente a la reconstrucción.
Respecto al manejo de las víctimas mortales, Rodríguez aseguró que no se realizarán entierros en fosas comunes y afirmó que cada fallecido será identificado mediante procedimientos forenses, incluyendo huellas dactilares, fotografías y registros odontológicos cuando sea necesario, con el objetivo de garantizar su plena identificación antes de la entrega a sus familiares.














