Cada 12 de septiembre se conmemora el Día Internacional de Acción contra la Migraña, una fecha que busca visibilizar y crear conciencia sobre esta enfermedad neurológica considerada por la OMS como una de las 20 patologías más incapacitantes del mundo.
La migraña se caracteriza por un dolor punzante, generalmente en un lado de la cabeza, que puede ir acompañado de náuseas, vómitos, sensibilidad a la luz, al sonido y alteraciones visuales. Afecta con mayor frecuencia a las mujeres y, aunque no tiene cura, sí puede ser controlada con tratamiento médico y cambios en el estilo de vida.
Entre los principales desencadenantes se encuentran: el estrés, los cambios hormonales, la falta de sueño, la ingesta de alcohol, ciertos alimentos (como chocolate, lácteos o procesados), así como la exposición a ruidos fuertes u olores intensos.
Aunque puede durar horas o incluso días, en muchos pacientes la migraña se vuelve crónica por el abuso de fármacos. Por ello, especialistas recomiendan acompañar los medicamentos con prácticas de relajación como el yoga o la meditación, que ayudan a reducir la frecuencia e intensidad de los episodios.
El objetivo de esta jornada internacional es romper el estigma alrededor de la enfermedad y recordar que la migraña no es “un simple dolor de cabeza”, sino un trastorno que puede afectar de forma severa la calidad de vida de quienes la padecen.











