Cada 8 de agosto se conmemora el Día Internacional del Orgasmo Femenino, una fecha que surgió en 2006 en Esperantina, un pequeño pueblo brasileño, luego de que un estudio de la Universidad Federal de Piauí revelara que casi un 30 % de las mujeres en la región no alcanzaban el orgasmo. Este hallazgo abrió el debate sobre un tema largamente invisibilizado: la salud sexual femenina.
El propósito de esta jornada es derribar tabúes, promover la educación sexual y el autoconocimiento corporal de la mujer, fomentando un diálogo abierto sobre su placer, que durante años ha sido relegado y desconocido incluso dentro de muchas relaciones de pareja.
Gracias al auge de las redes sociales, esta conmemoración se ha expandido globalmente, adoptando formas diferentes según el país. Por ejemplo, en Noruega se dedica un día para que las mujeres disfruten con sus parejas, y en Dinamarca existe una legislación que obliga a los hombres a procurar el placer femenino.
Más allá del placer, el orgasmo femenino tiene beneficios comprobados para la salud física y mental. Estudios científicos muestran que puede ayudar a prevenir enfermedades neurodegenerativas, aliviar dolores de cabeza y migrañas, disminuir el estrés, mejorar el sueño y la circulación, además de fortalecer la autoestima y el bienestar general.
Este día no solo es una celebración, sino un llamado mundial a que las mujeres se reconozcan, se empoderen y reclamen el derecho a vivir su sexualidad con libertad y conocimiento.








Si hay un día pa’ eso, es porque hace falta que lo entiendan bien claro
Ese día hay que prender una vela pa’ que se acuerden que el placer no es solo del hombre
Mucha gente celebra el 14 de febrero pero ni sabe qué se celebra el 8 de agosto