Cada 2 de julio se conmemora el Día Mundial de los OVNIs (Objetos Voladores No Identificados), una fecha impulsada desde 2001 por investigadores y entusiastas del fenómeno para promover el interés por los objetos aéreos no identificados y el debate sobre la posible existencia de vida extraterrestre.
La conmemoración coincide con el aniversario del conocido incidente de Roswell, ocurrido en 1947 en Nuevo México, Estados Unidos, un caso que dio origen a numerosas teorías sobre la presencia de naves extraterrestres, aunque las autoridades estadounidenses sostuvieron que el objeto hallado correspondía a un globo de vigilancia del Proyecto Mogul.
Un OVNI es cualquier objeto observado en el cielo cuya naturaleza no puede ser identificada de inmediato por quien lo presencia. Sin embargo, la comunidad científica aclara que la existencia de un objeto no identificado no constituye evidencia de origen extraterrestre y que, hasta la fecha, no existen pruebas científicas concluyentes que confirmen la presencia de vida alienígena en la Tierra.
En los últimos años, el interés por estos fenómenos aumentó tras la publicación de videos por parte del Pentágono, en los que se observan fenómenos aéreos no identificados captados por pilotos militares. Las autoridades estadounidenses reconocieron la autenticidad de las grabaciones, aunque señalaron que los objetos permanecen sin identificar y que ello no implica un origen extraterrestre.
El fenómeno de los OVNIs también ha dejado una profunda huella en la cultura popular, inspirando películas, series, libros y documentales que mantienen vivo el interés por uno de los mayores misterios del universo.
Durante esta jornada, aficionados y curiosos organizan observaciones del cielo, encuentros temáticos y actividades relacionadas con la exploración espacial y la posibilidad de que exista vida inteligente más allá de nuestro planeta.















