El gobierno de Daniel Noboa enfrenta una creciente ola de protestas tras la eliminación del subsidio al diésel, medida que elevó el precio del galón de 1,80 a 2,80 dólares. El Ejecutivo sostiene que los 1.100 millones de dólares anuales destinados al subsidio se redirigirán a programas sociales, compensaciones para transportistas y apoyo al sector agrícola y pesquero.
Desde el fin de semana, se han registrado bloqueos de carreteras en al menos seis provincias: Carchi, Pichincha, Santo Domingo de los Tsáchilas, Orellana, Loja y Azuay, protagonizados principalmente por transportistas de carga pesada. Aunque no se han reportado hechos de violencia graves, algunas protestas derivaron en detenciones, como ocurrió en Carchi. Por su parte, el transporte urbano en las principales ciudades continúa operando con normalidad.
El ministro de Transporte, Roberto Luque, aseguró que no hay justificación para un aumento en las tarifas del transporte público ni en los precios de los alimentos, ya que los transportistas recibirán compensaciones mensuales de entre 400 y 1.000 dólares durante ocho meses por cada unidad.
La vocera del Ejecutivo, Carolina Jaramillo, defendió la medida: “No es un ‘paquetazo’, este es el programa de redistribución de recursos e incentivos sociales más ambicioso de la historia de Ecuador”. Añadió que la eliminación del subsidio es definitiva y que los recursos se destinarán a quienes realmente lo necesitan. Asimismo, enfatizó que el gobierno está abierto al diálogo, pero no negociará cediendo ante las protestas.













los transportistas siempre son los primeros en protestar porque sienten el golpe directo
noboa dice que lo quita para invertir en programas sociales pero el pueblo no confía
ese aumento del diésel era de esperarse y claro que la gente se iba a tirar pa la calle