Estados Unidos inició la retirada de sus últimas tropas desplegadas cerca del aeropuerto de Erbil, en la región del Kurdistán iraquí, como parte del acuerdo alcanzado con el Gobierno de Irak para concluir su presencia militar en el país antes del 30 de septiembre.
De acuerdo con el medio Al-Monitor, el proceso comenzó la semana pasada e incluye el retiro de la mayor parte del personal militar y del equipo pesado desplegado en la zona.
Entre los equipos retirados figuran los sistemas de defensa aérea Patriot, cuya salida forma parte del repliegue programado por Washington.
Aunque la retirada responde a un compromiso previamente acordado con Bagdad, se produce en un contexto de alta tensión regional tras los recientes ataques de represalia atribuidos a Irán, lo que ha generado preocupación por la seguridad de la región autónoma del Kurdistán.
No obstante, fuentes citadas por el medio indican que Estados Unidos podría mantener la cooperación militar con las autoridades kurdas mediante operaciones de fuerzas especiales, pese a la reducción de su presencia permanente.
Las mismas fuentes señalaron que el Kurdistán iraquí no representa una prioridad para el despliegue de sistemas Patriot, en comparación con otras zonas estratégicas como los países del Golfo y Jordania.
El informe añade que la disminución de las reservas de misiles Patriot, afectadas por los suministros enviados a Ucrania, también influye en la redistribución de estos sistemas de defensa por parte de Washington.













