El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) confirmó que ejecutó la undécima noche consecutiva de ataques contra objetivos militares en Irán, como parte de la ofensiva ordenada por el presidente Donald Trump.
Según informó el organismo, los bombardeos estuvieron dirigidos contra centros de operaciones militares, instalaciones de drones, hangares de aeronaves, infraestructura logística y capacidades marítimas, con el objetivo de reducir la capacidad iraní para amenazar la navegación comercial en el estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes del mundo.
CENTCOM aseguró que, desde principios de mayo, sus fuerzas han facilitado el tránsito de unos 900 buques comerciales y 450 millones de barriles de petróleo crudo por esa vía estratégica.
La escalada ocurre luego de que Washington diera por terminado el alto al fuego alcanzado en abril y acusara a Teherán de atacar embarcaciones comerciales en el estrecho de Ormuz. Desde entonces, ambos países han intercambiado ataques contra objetivos militares y bases estadounidenses en la región.
El presidente Donald Trump reiteró que las operaciones continuarán hasta debilitar la capacidad militar iraní y advirtió que, si Teherán no acepta negociar, Estados Unidos podría atacar plantas eléctricas, puentes e infraestructura energética.
“Cada vez que Irán mate a un soldado estadounidense, pagará muchas veces por ello”, afirmó el mandatario, al asegurar que la instrucción ya fue transmitida al secretario de Defensa y a los altos mandos del Pentágono.














