Por el incuestionable daño que la República Popular China (RPC) ocasiona a los Estados Unidos (EE. UU.), por la nociva dependencia de América frente a la nación asiática y por el peligro que esta alarmante situación representa para los estadounidenses, es hora de romper los lazos que nos atan a ese régimen comunista.
A la extensa lista de acciones ilícitas y desleales cometidas por el gigante asiático en contra de la nación americana, se suma su indiscutible interés por ubicarse a la cabeza del llamado nuevo orden mundial a base de ambiciones desmedidas, prácticas inescrupulosas y juegos sucios.
Para el régimen de Beijing, no hay ninguna duda de que EE. UU. es su rival más fuerte, de ahí sus consabidas pretensiones de superar a Washington no solo en el ámbito económico (centro del diferendo comercial entre los dos países), sino también en el tecnológico, científico, sanitario, industrial, aeroespacial e, inclusive, militar.
Es nuestro deber, por tanto, desligarnos de cualquier nexo que nos obligue a depender de la RPC. Para probar esto, exponemos los motivos sobre los que se basa esta declaración y exhortamos tanto al Gobierno como a los ciudadanos estadounidenses a librar esta batalla en pos de una América completamente libre del sometimiento chino.










757744 307204A thoughtful insight and tips I will use on my weblog. Youve naturally spent lots of time on this. Thank you! 213854
I appreciate you taking the time to produce this post.
Really careful analysis.
293532 117536You made some decent points there. I looked on the internet for that problem and located a lot of people will go in addition to with the internet website. 256776