El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, lanzó una advertencia contundente al señalar que “todo el mundo pagará el precio” si no se detienen los ataques de Israel y no se ejerce presión internacional para frenar el conflicto en la región.
Enfatizó que los ataques israelíes, que se han extendido desde Palestina hasta Irán, representan una amenaza global que debe abordarse de inmediato.
Erdogan también pidió que el alto el fuego anunciado entre Irán e Israel se extienda a la Franja de Gaza, exigiendo el fin del uso de armamento pesado contra el pueblo palestino. Estas declaraciones las ofreció antes de partir a La Haya para asistir a la cumbre de la OTAN, donde también se discutirá la cooperación militar y la seguridad regional.
Durante su intervención, el mandatario turco reiteró su disposición a impulsar esfuerzos diplomáticos para la paz en Ucrania y criticó las trabas al comercio de armamento entre países miembros de la OTAN. Defendió el fortalecimiento de la industria de defensa como una prioridad clave para la Alianza Atlántica.









