Los gobiernos de España, Brasil, Chile, Colombia, México y Uruguay expresaron este sábado su profunda preocupación y rechazo a las acciones militares ejecutadas por Estados Unidos en territorio venezolano, al considerar que violan principios fundamentales del derecho internacional y ponen en peligro la paz y la seguridad regional.
En una declaración conjunta, los seis países advirtieron que el uso y la amenaza de la fuerza contravienen la Carta de las Naciones Unidas, al vulnerar la soberanía y la integridad territorial de los Estados, además de sentar un precedente peligroso para América Latina y el Caribe, con especial impacto sobre la población civil venezolana.
Los gobiernos firmantes reiteraron que la crisis en Venezuela debe resolverse exclusivamente por vías pacíficas, mediante el diálogo, la negociación y el respeto a la voluntad del pueblo venezolano, sin injerencias externas. Subrayaron que solo un proceso político inclusivo, liderado por los propios venezolanos, puede conducir a una solución democrática y sostenible.
Asimismo, reafirmaron su compromiso con el principio de América Latina y el Caribe como zona de paz y llamaron a la unidad regional frente a cualquier acción que amenace la estabilidad del continente. En ese contexto, exhortaron al secretario general de la ONU, António Guterres, y a los organismos multilaterales a emplear sus buenos oficios para desescalar las tensiones y preservar la paz regional.
El comunicado también expresó preocupación ante cualquier intento de control, administración o apropiación externa de los recursos naturales o estratégicos de Venezuela, al considerar que tales acciones son incompatibles con el derecho internacional y podrían agravar la inestabilidad política, económica y social en la región.
La declaración fue suscrita por los gobiernos de Brasil, Chile, Colombia, España, México y Uruguay, que coincidieron en la necesidad de una respuesta diplomática firme y coordinada ante la actual situación venezolana.
El pronunciamiento se produce luego de que el presidente venezolano Nicolás Maduro fuera capturado la madrugada de este sábado junto a su esposa, Cilia Flores, durante una operación militar estadounidense que incluyó ataques en Caracas y otras zonas del país. Maduro fue trasladado a un aeropuerto militar en el norte del estado de Nueva York y posteriormente llevado al Metropolitan Detention Center (MDC), en Brooklyn.
Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que su país asumirá el control del proceso en Venezuela y trabajará junto al pueblo venezolano para facilitar una transición política.













Qué cura, Trump en Manhattan celebrando y medio mundo mandándole cartas de rechazo hoy domingo.
«Profunda preocupación»… eso en diplomacia es como decir: «¡Loco, te pasaste de la raya!».
Tú te imagina, España y México en el mismo coro. ¡Cuando esos se juntan es porque la cosa está color de hormiga!