El exjefe de los servicios secretos franceses, Bernard Squarcini, fue condenado a cuatro años de cárcel (dos exentos de cumplimiento) por usar su influencia en beneficio de LVMH. La sentencia incluye una multa de 200,000 euros y la prohibición de trabajar en inteligencia por cinco años.
Squarcini, quien dirigió la DGSI entre 2008 y 2012, usó sus contactos para obtener información confidencial para Bernard Arnault, dueño de LVMH. Entre sus objetivos estuvo el periodista y actual diputado François Ruffin, crítico de la empresa.
Arnault, quien testificó en el juicio, negó conocer el espionaje. LVMH evitó un proceso en 2021 tras pagar 10 millones de euros. La defensa de Squarcini anunció que apelará la condena.









El tipo cayó, pero los que se beneficiaron de su trabajo siguen vendiendo carteras a miles de dólares sin problema
Seguro este tipo creía que estaba en una película de espías, pero al final lo agarraron como a cualquier raterito de esquina
Ah pero qué fino ese espionaje, en vez de películas de acción era para perfumes y carteras de lujo
Ese caso huele a que hay más gente metida que ni se mencionó
Cinco años sin trabajar en inteligencia, se le acabó el rebusque
La multa suena fuerte, pero pa’ Squarcini seguro eso es vuelto
Arnault salió limpio como si no supiera ná, clásico
Imagínate tú, espiando periodistas pa’ complacer a los poderosos
Ese pana se pasó de contento usando sus conexiones pa’ darle servicio VIP a LVMH