Una violenta explosión sacudió este lunes la planta Clairton Coke Works, en Pensilvania, dejando varios heridos y generando una intensa movilización de equipos de emergencia. El estallido, ocurrido poco antes de las 11 de la mañana, levantó una densa columna de humo negro visible a kilómetros y desató temores sobre posibles fugas tóxicas.
El gobernador Josh Shapiro confirmó que el incidente sigue activo y pidió a la población cercana acatar las indicaciones de seguridad. Entre las medidas adoptadas, se emitió una alerta para que los residentes en un radio de 1.6 kilómetros permanezcan en sus hogares debido al riesgo de inhalar aire contaminado.
Aunque no se han reportado muertes, varios trabajadores resultaron heridos, cinco de ellos trasladados a hospitales. Testigos describen la detonación como un trueno que sacudió edificios y estructuras en las inmediaciones.
La planta, operada por U.S. Steel y considerada la mayor productora de coque de Norteamérica, tiene antecedentes de incidentes industriales y problemas ambientales que han derivado en multas millonarias. Ambientalistas y autoridades han pedido una investigación exhaustiva para determinar las causas y evaluar la seguridad de las operaciones.













Ese humo negro seguro tiene químicos dañinos
Ojalá los heridos se recuperen rápido
Eso suena grave y peligroso