Ucrania se ha levantado este sábado con una de las noticias más esperadas por sus fuerzas armadas: el puente del estrecho de Kerch, el único que une Rusia y Crimea, ha sido gravemente dañado por una fuerte explosión y el incendio en varios vagones de un tren cisterna.
Esta infraestructura es clave en el suministro de recursos para la península anexionada de forma ilegal por Moscú en 2014 y para la maquinaria de guerra del invasor.
Las autoridades rusas en Crimea acusan a Kiev de estar detrás de un ataque mediante un camión bomba. El Gobierno ucranio no confirma la autoría de la acción, como ya ha hecho en ataques anteriores contra objetivos rusos en Crimea, aunque sí lo ha celebrado con varios mensajes en las redes sociales.
La explosión se produjo además cuando pasaba un convoy de tren con cisternas que transportaban combustible, según la policía rusa, lo que también ha dañado un tramo del puente ferroviario. El equipo fiscal ruso encargado de la investigación ha elevado a por lo menos tres las personas muertas en la explosión.








