Filipinas vuelve a estar en estado de alerta. Las autoridades ordenaron este jueves evacuaciones preventivas y el cierre de oficinas públicas y escuelas en Manila ante el avance de la tormenta tropical severa Bualoi, que podría fortalecerse a tifón en las próximas horas y golpear la costa norte del archipiélago el viernes.
El fenómeno, llamado Opong en el país, se localiza a unos 225 kilómetros al este con vientos de hasta 135 km/h, según la agencia meteorológica PAGASA. La provincia de Camarines Sur fue una de las primeras en disponer desalojos obligatorios en comunidades en riesgo de inundación.
La amenaza llega cuando el país aún no se recupera del impacto del supertifón Ragasa, que a inicios de semana dejó al menos diez muertos, 17 heridos y miles de desplazados.
Bualoi podría impactar primero la región de Bicol y luego avanzar hacia la capital, antes de continuar rumbo al sur de China.
La emergencia se produce en medio de fuertes críticas contra el gobierno por proyectos millonarios de control de inundaciones que, pese a estar presupuestados y declarados como finalizados, resultaron inexistentes o de baja calidad, aumentando la vulnerabilidad de la población ante desastres naturales.










Bien hecho que estén evacuando a tiempo, aquí deberíamos copiar eso.
135 km/h no es juego, eso mete miedo.
En Filipinas no les da chance, cada rato es un ciclón arriba de ellos.