La isla del príncipe Eduardo, Nueva Escocia, ha sido devastada por el huracán Fiona, miles de postes eléctricos, árboles y casas han sido derribados por el huracán. También las comunicaciones han sido afectadas y muchos comercios y residencias sean quedado sin gas propano.
Aunque degradada de huracán, Fiona aún tenía vientos de 137 kilómetros por hora tras tocar tierra como huracán categoría 1 en las primeras horas de la mañana después de azotar el Caribe, informaron meteorólogos.
En las otras dos provincias más afectadas, la Isla del Príncipe Eduardo y Nuevo Brunswick, los operadores dijeron que había respectivamente 82.000 y 44.000 hogares sin luz.










