Los ministros de Finanzas del G7 reafirmaron este martes su compromiso con la cooperación multilateral para enfrentar los riesgos que amenazan la economía mundial, al concluir una reunión de dos días celebrada en París marcada por la preocupación por el conflicto en Oriente Medio y sus efectos sobre los mercados internacionales.
Durante el encuentro, las principales economías industrializadas coincidieron en la necesidad de fortalecer el diálogo y la coordinación internacional ante el aumento de las tensiones geopolíticas y comerciales que impactan la estabilidad global.
El ministro de Finanzas de Francia, Roland Lescure, describió las conversaciones como “francas” y en algunos momentos “difíciles”, aunque destacó que permitieron avanzar en la búsqueda de soluciones frente a los desafíos económicos actuales.
Uno de los principales temas abordados fue la situación en el estrecho de Ormuz, considerado una vía estratégica para el tránsito de hidrocarburos y fertilizantes. El G7 pidió su reapertura, luego del bloqueo impuesto por Irán en medio del conflicto regional.
La agenda también incluyó discusiones sobre desequilibrios macroeconómicos, diversificación del suministro de minerales críticos, apoyo a países vulnerables y las sanciones contra el petróleo ruso.
En ese contexto, Estados Unidos extendió por 30 días la exención de sanciones para cargamentos de petróleo ruso que ya se encontraban en tránsito, debido al aumento de los precios energéticos provocado por la guerra en Irán.
Pese a esa medida, Lescure aseguró que dentro del G7 existe consenso en mantener la presión sobre Rusia. Asimismo, el ministro de Finanzas de Ucrania, Sergii Marchenko, pidió reforzar las sanciones contra Moscú por la invasión iniciada en 2022.











