Ministros chiíes del gabinete libanés abandonaron la sesión de este jueves en protesta contra un plan gubernamental para desarmar a Hezbollah, el influyente grupo político y paramilitar chií. La mayoría restante del gabinete aprobó el plan respaldado por Estados Unidos, que busca desarmar a todos los actores armados no estatales en Líbano e instaurar un alto el fuego con Israel.
Las tensiones internas aumentan mientras crece la presión internacional para que Hezbollah entregue su arsenal tras la guerra con Israel que terminó en noviembre pasado con un alto el fuego negociado por Washington. Sin embargo, Hezbollah ha rechazado desarmarse, condicionando su entrega de armas a la retirada israelí de cinco colinas estratégicas y el cese de ataques aéreos que han dejado cientos de muertos.
Entre los que abandonaron la reunión se encontraban miembros de Hezbollah, del aliado partido Amal y el parlamentario chií independiente Fadi Makki, quien afirmó que no podía responsabilizarse de una decisión sin la participación de todos los actores clave.
El plan aprobado incluye la eliminación gradual de la presencia armada de grupos no estatales, la retirada israelí del sur del Líbano, la liberación de prisioneros libaneses en Israel y la delimitación definitiva de la frontera entre ambos países.
Mientras tanto, la violencia persiste: durante la reunión, un ataque israelí en una carretera cercana a la frontera con Siria causó la muerte de cinco personas y varios heridos.
La comunidad internacional, incluida la ONU y Estados Unidos, continúa presionando para estabilizar la región y fortalecer el control exclusivo del Estado libanés sobre todo el territorio, en un escenario marcado por profundas divisiones políticas y estratégicas.











Los ministros salieron de la reunión como quien ve la cuenta en una cena que no pensaban pagar
Desarmar a Hezbollah es como decirle a un colmadero que suelte la calculadora, no va a pasar tan fácil
Eso allá está más caliente que un caldero en Villa Mella al mediodía