El precandidato presidencial del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), Gonzalo Castillo, salió este viernes al frente de las celebraciones oficiales por la salida del país del “mapa del hambre” y afirmó que esa versión no coincide con la realidad que viven millones de dominicanos.
“Es mentira que la República Dominicana está libre de hambre, no importa quién lo diga. Todos los que no tienen para comer las tres comidas al día saben que aquí hay hambre por las cuatro esquinas”, expresó Castillo.
Las palabras del dirigente se apoyan en el propio informe con el que el Gobierno celebró el logro. De acuerdo con el Estado de la Seguridad Alimentaria y la Nutrición en el Mundo (SOFI 2026), elaborado por la FAO y otras agencias de la ONU, cerca de 1.9 millones de dominicanos —alrededor del 16 % de la población— reportaron que en algún momento del año se les acabó la comida o pasaron al menos un día sin comer por falta de recursos. Es el tercer peor indicador de inseguridad alimentaria grave de América Latina, solo por detrás de Haití y Guatemala.
“Salir del mapa del hambre en un promedio es una cosa; que una familia pueda poner comida en la mesa todos los días es otra muy distinta. El Gobierno celebra la estadística que le conviene y esconde la que retrata el sufrimiento de la gente”, agregó el precandidato.
Castillo vinculó la situación con el deterioro del poder adquisitivo. Según el Banco Central, la canasta básica familiar promedio alcanzó los RD$49,268 en mayo de 2026 —cerca de la barrera de los RD$50,000—, mientras el salario mínimo de las grandes empresas se mantiene en RD$29,988. En menos de seis años, el costo de esa canasta se encareció alrededor de un 36 %, y alimentos de mesa como el plátano y la yuca acumulan alzas de doble dígito
Esa brecha entre lo que cuesta comer y lo que la gente gana ha empujado a miles de hogares de clase media a financiar el supermercado con tarjeta de crédito. La deuda por tarjetas cerró 2025 en RD$128,936 millones, y los propios reportes del sistema financiero reconocen que una parte creciente de ese crédito ya no se usa para compras ocasionales, sino para cubrir necesidades esenciales: alimentación, transporte, medicamentos y servicios.
“La familia dominicana está comiendo a crédito. Eso no es hambre cero: eso es angustia todos los días. Mi compromiso es sencillo y va con to: poner comida de verdad en la mesa de cada dominicano”, puntualizó Castillo
















Cada sector presenta su visión sobre la realidad del país.
La seguridad alimentaria es un asunto de interés para toda la población.
Un tema que seguirá generando debate en la política dominicana.