La guerra entre Estados Unidos e Irán continúa escalando y se ha extendido a varios países de Oriente Medio, tras una semana de enfrentamientos que incluyen bombardeos, ataques con misiles y drones, amenazas militares y nuevas tensiones en torno al estratégico estrecho de Ormuz.
La escalada más reciente se produjo luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, anunciara el restablecimiento del bloqueo naval contra Irán. Aunque inicialmente también planteó imponer una tasa a los buques que cruzaran el estrecho de Ormuz, este martes informó que desistía de esa medida y optaría por acuerdos comerciales e inversiones con países del Golfo.
En medio del conflicto, el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, advirtió que si Irán ataca territorio israelí, la respuesta será «mucho más contundente» que en enfrentamientos anteriores. Hasta el momento, Israel no ha participado en los ataques más recientes ni ha sido blanco de nuevas ofensivas iraníes.
Por su parte, Irán lanzó ataques contra dos embarcaciones de Emiratos Árabes Unidos que navegaban por el estrecho de Ormuz, provocando la muerte de un tripulante, ocho heridos y dejando tres personas desaparecidas. Además, misiles y drones iraníes impactaron objetivos vinculados a Estados Unidos en Baréin, Kuwait y Jordania, en respuesta a tres noches consecutivas de bombardeos estadounidenses sobre territorio iraní.
Durante una reunión en la Casa Blanca con el primer ministro iraquí, Ali al Zaidi, Trump reiteró su respaldo a la ofensiva militar y destacó la cooperación entre ambos gobiernos, mientras Washington mantiene la presión sobre las milicias respaldadas por Teherán que operan en Irak.
La creciente tensión también ha generado preocupación en la comunidad internacional. El alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, instó a todas las partes a detener los ataques contra infraestructura civil y embarcaciones comerciales, al advertir que el conflicto pone en riesgo el tránsito por el estrecho de Ormuz, una ruta por donde circula cerca del 20 % del petróleo comercializado a nivel mundial.
El impacto de la crisis ya se refleja en los mercados internacionales. El petróleo de Texas (WTI) superó los 80 dólares por barril, mientras que el Brent se acercó a los 85 dólares, impulsados por la incertidumbre sobre el suministro energético global.
A la escalada también se suma un nuevo frente en Yemen, donde los rebeldes hutíes, aliados de Irán, lanzaron ataques con drones y misiles contra el aeropuerto saudí de Abha, en respuesta a bombardeos previos sobre el aeropuerto de Saná, aumentando el riesgo de una expansión regional del conflicto.














