Honduras y Estados Unidos analizan la posibilidad de desarrollar operaciones conjuntas para reforzar el combate al crimen organizado, en el marco de una estrategia orientada a enfrentar el narcotráfico, las pandillas y otras estructuras delictivas que operan en territorio hondureño.
La información fue confirmada por el jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas de Honduras, general Héctor Benjamín Valerio, quien indicó que ambas naciones mantienen conversaciones sobre mecanismos de cooperación en materia de seguridad y defensa.
El anuncio coincide con los preparativos de una ofensiva gubernamental que será desplegada en al menos 40 municipios del país, donde las autoridades buscan reducir la actividad de grupos criminales y fortalecer la presencia del Estado.
Como parte de esta colaboración, se contempla el respaldo de Estados Unidos mediante intercambio de inteligencia, asistencia técnica, programas de capacitación y suministro de equipamiento especializado para las fuerzas de seguridad hondureñas.
Asimismo, el Gobierno hondureño informó que pondrá en marcha una nueva estrategia de seguridad apoyada en tecnología avanzada y en la cooperación de aliados internacionales, con el propósito de fortalecer las capacidades operativas de las instituciones encargadas de combatir la delincuencia.
Las conversaciones se producen tras la participación de Honduras en la iniciativa regional Escudo de las Américas, enfocada en promover una mayor coordinación entre los países del continente para enfrentar las amenazas del crimen transnacional.
La cooperación militar entre Honduras y Estados Unidos cuenta con una larga trayectoria, teniendo como uno de sus principales puntos de referencia la Base Aérea de Palmerola, en Comayagua, donde opera la Fuerza de Tarea Conjunta Bravo, involucrada en misiones de seguridad, asistencia humanitaria y lucha contra el narcotráfico en Centroamérica.














