La ola de violencia continúa golpeando a Honduras, donde al menos 13 masacres han dejado más de 65 personas asesinadas durante los primeros cinco meses de 2026, según reportes de medios locales y organismos de seguridad.
Los hechos violentos se han registrado en departamentos como Yoro, Atlántida, Colón, Cortés y Francisco Morazán, zonas donde las autoridades han reconocido la presencia de estructuras criminales vinculadas al narcotráfico, pandillas y grupos armados.
El caso más impactante ocurrió el pasado 21 de mayo en la comunidad de Rigores, en Trujillo, donde hombres armados asesinaron a 20 personas en una finca palmera del Bajo Aguán. Entre las víctimas había campesinos ligados a empresas agrícolas de la zona.
Las autoridades hondureñas atribuyen parte de la violencia a disputas entre bandas criminales como “La Kleivona” y el denominado “Cártel del Diablo”, mientras organizaciones de derechos humanos alertan sobre el agravamiento de la crisis de seguridad que afecta principalmente a jóvenes y comunidades vulnerables.














El pueblo hondureño merece más seguridad.
Ojalá las autoridades puedan frenar esta crisis.
Qué dolor tantas vidas perdidas por la violencia.