El ministro de Exteriores de Hungría, Peter Szijjarto, denunció este lunes un nuevo ataque ucraniano contra el oleoducto que abastece de petróleo a su país. Según el canciller, la acción interrumpió el suministro y representa “un golpe inaceptable a la seguridad energética” de Hungría.
Szijjarto explicó que fue informado por el viceministro de Energía ruso, Pável Sorokin, de que técnicos trabajan en la reparación de una subestación eléctrica vital para el funcionamiento del oleoducto, aunque todavía no se sabe cuándo se restablecerá el servicio.
El funcionario acusó a Bruselas y a Kiev de intentar involucrar a Hungría en la guerra de Ucrania mediante ataques reiterados a su infraestructura energética. “Que quede claro: esta no es nuestra guerra. Hungría seguirá al margen”, enfatizó.
Desde Moscú, la portavoz del Ministerio de Exteriores, María Zajárova, condenó las acciones ucranianas y calificó al Gobierno de Kiev como un “monstruo inmoral y sanguinario”, al tiempo que acusó a Ucrania de expandir sus operaciones desestabilizadoras en diferentes regiones del mundo.
El episodio ocurre en medio de una ola de incidentes atribuidos a Ucrania, incluidos intentos de atacar la central nuclear de Smolensk y el puente de Crimea. Todo esto en la misma semana en que Donald Trump y Vladímir Putin se reunieron en Alaska, y en vísperas de un encuentro en Washington entre el presidente estadounidense y Vladímir Zelenski.











positivo que los técnicos ya estén trabajando pa reparar los daños
esto es un golpe fuerte pa la seguridad energética de hungría
negativo que la guerra siga afectando la energía de países terceros