Los insurgentes hutíes de Yemen han condenado a pena de muerte a 17 personas, acusadas de espionaje y colaboración con fuerzas enemigas. Otras dos personas recibieron sentencias de 10 años de prisión, según informó la agencia Saba.
Un tribunal penal de Saná determinó que los implicados integraban células de espionaje vinculadas a servicios de inteligencia de Estados Unidos, Israel y Arabia Saudita.
Según la justicia hutí, los acusados habrían suministrado información sensible sobre decenas de instalaciones relacionadas con líderes estatales y sus movimientos, así como datos sobre misiles, lanzamientos y lugares de almacenamiento.
Las autoridades también los señalan de colaborar en el reclutamiento de nuevos agentes, instalar cámaras de vigilancia y facilitar operaciones que derivaron en ataques contra objetivos militares y civiles, causando la muerte de decenas de personas y la destrucción de infraestructura clave.
La sentencia establece que los condenados serán ejecutados por fusilamiento en un lugar público, como medida disuasoria.












El conflicto en Yemen parece no tener fin
Las condenas a muerte siempre generan preocupación internacional
Una decisión fuerte que refleja la tensión extrema en Yemen