República Dominicana.– Agentes de la Dirección Nacional de Control de Drogas, en coordinación con el Ministerio Público y con apoyo de la Armada de la República Dominicana, la Fuerza Aérea de República Dominicana, la Drug Enforcement Administration y el United States Southern Command, incautaron 261 paquetes de presunta cocaína durante un operativo realizado en aguas próximas a Baní, provincia Peravia.
La intervención se produjo luego de que organismos de inteligencia alertaran sobre una embarcación sospechosa que se aproximaba a territorio dominicano con un posible cargamento de narcóticos.
Tras varias horas de persecución por aire, mar y tierra, las autoridades interceptaron una lancha a varias millas náuticas al sur de Baní, donde fueron arrestados dos hombres que transportaban la sustancia.
Durante la inspección de la embarcación fueron hallados nueve garrafones modificados, dentro de los cuales estaban ocultos los paquetes, envueltos en plástico y cinta adhesiva para simular recipientes de combustible.
Según las autoridades, esta modalidad busca dificultar la detección del cargamento durante inspecciones operativas.
En el operativo también se ocuparon porciones de presunta marihuana, recipientes vacíos y documentos personales vinculados a los detenidos.
El Ministerio Público mantiene abierta la investigación para determinar posibles conexiones con redes de narcotráfico internacional, mientras que los detenidos serán presentados ante la justicia por violación a la legislación sobre drogas.
La sustancia fue enviada al Instituto Nacional de Ciencias Forenses para determinar su peso definitivo y composición química.















Los agentes le dieron seguimiento a una lancha rápida (tipo «Go-fast») de unos 25 pies de eslora, que intentaba entrar el cargamento por la zona de Baní.
La interceptación ocurrió en la madrugada de hoy lunes, tras una persecución que duró varias horas en aguas del Mar Caribe.
El operativo fue una verdadera «liga mayor»: participaron la DNCD, la Armada, la Fuerza Aérea, y contó con el apoyo directo de la DEA y el Comando Sur de los EE. UU. (SOUTHCOM).