Los incendios forestales mantienen en alerta a Francia y Portugal, donde las llamas ya han consumido más de 16 mil hectáreas, obligado a evacuar a miles de personas y movilizado a cientos de bomberos.
En Francia, el incendio que avanza cerca de Perpiñán ya ha arrasado 4,600 hectáreas, provocó la evacuación de más de 10,000 personas en 26 localidades y dejó cinco heridos, entre ellos dos bomberos. Unos 700 bomberos, apoyados por 200 vehículos y medios aéreos, trabajan para contener el fuego, mientras las autoridades no descartan nuevas evacuaciones.
En Portugal, el incendio de Vouzela, considerado el mayor del año, fue controlado tras devastar entre 12,000 y 14,000 hectáreas, aunque más de 1,200 efectivos permanecen desplegados para evitar reactivaciones debido a las altas temperaturas y al viento.
Ante el elevado riesgo de nuevos incendios, la Guardia Nacional Republicana (GNR) reforzó los operativos de vigilancia y prevención en todo el país, mientras amplias zonas permanecen bajo alerta máxima por calor extremo.














Cada hectárea perdida representa un gran daño ambiental
Esperemos que no haya más pérdidas humanas
La naturaleza necesita ser protegida entre todos