La ciudad brasileña de Belém, ubicada en la entrada de la Amazonía, inauguró este lunes la COP30, la conferencia climática más importante del mundo, con la participación de delegados de unos 170 países que debatirán hasta el 21 de noviembre los pasos necesarios para mantener el calentamiento global por debajo de 1.5 °C.
El presidente de la pasada COP29, Mukhtar Babayev, abrió el encuentro con un llamado a cumplir los compromisos asumidos el año anterior en Bakú, especialmente los relacionados con la financiación climática. Tras su discurso, cedió la presidencia oficial de la cumbre a Brasil.
La COP30 llega precedida de una reunión de líderes mundiales celebrada el jueves y viernes, donde cerca de 60 jefes de Estado discutieron los principales retos climáticos. Allí, el secretario general de la ONU, António Guterres, advirtió que el mundo está lejos de lograr las metas de reducción de emisiones.
Financiación, el gran punto pendiente
La discusión sobre los recursos para enfrentar la crisis climática vuelve a dominar la agenda. Los países en desarrollo insisten en definir cómo se alcanzarán los 1.3 billones de dólares anuales hasta 2035, cifra necesaria para cumplir sus compromisos. Brasil y Azerbaiyán presentaron una hoja de ruta para pasar de los actuales 300,000 millones a ese monto.
Otro desafío será establecer un conjunto consensuado de indicadores de adaptación que permita identificar qué países son más vulnerables y cómo actuar con prioridad.
Impulsar la adaptación implica reconocer que los esfuerzos de mitigación no han sido suficientes. Este año, además, los 195 países firmantes del Acuerdo de París debían presentar sus nuevas metas de reducción de emisiones (NDC), pero el avance ha sido desigual. Estados Unidos, uno de los mayores emisores, no participó en la cumbre de líderes debido a la posición de su presidente, Donald Trump, quien niega la gravedad de la crisis climática.













Eso del 1.5 °C suena bonito, pero los países grandes no cumplen
Ojalá y no sea más bla bla y sí acciones reales por el clima
Brasil se robó el show con esa COP en plena Amazonía