Israel vivió este martes una nueva jornada de tensión tras registrar seis oleadas de misiles lanzadas desde Irán, dos de ellas de forma consecutiva poco antes del inicio del segundo Seder, la cena ritual correspondiente a la festividad judía de Pésaj.
Las sirenas de alerta aérea se activaron en seis ocasiones durante el día, afectando distintas zonas del país: una en el norte, dos en el sur y tres en el centro, incluyendo el área metropolitana de Tel Aviv y varios asentamientos en Cisjordania. Las alarmas obligaron a cientos de miles de personas a desplazarse hacia refugios.
Las últimas dos alertas se produjeron minutos antes del comienzo de la cena festiva que marca la última jornada de la Pascua judía, celebración que recuerda la salida del pueblo hebreo de Egipto.
Horas antes, el Ejército israelí ya había advertido sobre la posibilidad de un incremento en los ataques procedentes tanto de Irán como de Hizbulá, exhortando a la población a cumplir estrictamente las medidas de protección civil.
Durante uno de los ataques dirigidos al norte del país, personal de Magen David Adom atendió a una joven con una lesión leve en la cabeza provocada por fragmentos desplazados por la onda expansiva.
Más tarde, en el sur, un hombre de 46 años resultó herido por restos de un proyectil interceptado y fue trasladado al Hospital Soroka. En paralelo, en el norte del país, otro hombre sufrió heridas por metralla en un ataque atribuido a Hizbulá.
Los servicios de emergencia también reportaron decenas de lesionados leves mientras intentaban llegar a refugios durante las alarmas, además de daños materiales en viviendas, vehículos y vías públicas.
Desde el inicio de la ofensiva militar contra Irán a finales de febrero, los ataques con misiles iraníes y proyectiles de Hizbulá han dejado al menos 22 muertos en Israel, mientras continúa aumentando la tensión regional.













La tensión está en su punto más alto
Ni en días sagrados paran los ataques
Eso está fuera de control ya