Las autoridades iraníes cerraron este martes todos los accesos al cementerio de Aichi, en la ciudad kurda de Saqqez, donde descansa Mahsa Amini, con el fin de evitar homenajes en el tercer aniversario de su muerte tras ser detenida por la llamada “policía de la moral”.
La ONG Hengaw, con sede en Oslo, denunció que la zona fue militarizada con un fuerte despliegue de efectivos que bloquean tanto la entrada como la salida del camposanto. Además, reportó que helicópteros militares sobrevuelan la ciudad y que las calles permanecen bajo patrullaje constante de las fuerzas de seguridad.
La tensión también se reflejó en la vida cotidiana de Saqqez, donde numerosos comerciantes decidieron cerrar sus negocios como parte de una huelga simbólica en memoria de la joven kurda. La ONG Iran Human Rights respaldó estas informaciones desde el exilio.
El fallecimiento de Amini, ocurrido en septiembre de 2022 en Teherán, desató una ola de protestas que se expandieron por todo el país bajo el lema “mujer, vida, libertad”. Aunque las manifestaciones fueron brutalmente reprimidas, con un saldo de al menos 500 muertos y 22.000 detenidos, su eco aún persiste en actos de resistencia y en el rechazo creciente al uso obligatorio del velo islámico.









El miedo lo quieren sembrar pero la gente recuerda
Ellos creen que con militares van a tapar la indignación
Eso es para que nadie se atreva a levantar la voz