Irán y Estados Unidos aseguraron que las negociaciones para alcanzar un acuerdo sobre el estrecho de Ormuz avanzan hacia su fase final, aunque el pacto aún dependerá de concesiones de ambas partes sobre uno de los principales puntos de conflicto del enfrentamiento entre ambos países.
El presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó que el acuerdo podría anunciarse esta misma semana, mientras que el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, Esmail Baghaei, informó que el documento negociado con Omán se encuentra en la etapa final de redacción.
Según Baghaei, se prevé la emisión de una declaración conjunta si «ciertas partes no obstaculizan el proceso», en una aparente referencia a Estados Unidos.
De acuerdo con funcionarios regionales citados por Associated Press, negociadores iraníes y omaníes ya concluyeron un borrador del acuerdo y solo resta la aprobación del líder supremo iraní, el ayatolá Mojtaba Khamenei.
El principal obstáculo sigue siendo el futuro del estrecho de Ormuz. Irán insiste en mantener algún grado de control sobre la estratégica vía marítima y sostiene que no volverá a operar como una ruta internacional completamente abierta. Por su parte, Washington ha rechazado cualquier acuerdo que consolide el dominio iraní sobre el paso marítimo.
Otra de las demandas iraníes sería el levantamiento del bloqueo impuesto a sus puertos, una condición que podría formar parte de las negociaciones finales.
El estrecho de Ormuz es una de las rutas comerciales más importantes del mundo, ya que antes del conflicto transportaba cerca de una quinta parte del petróleo y del gas natural comercializados a nivel global. Su cierre ha provocado un aumento de los precios de la energía y de diversas materias primas, además de incrementar la incertidumbre en la economía internacional.
Las negociaciones se producen en medio del conflicto iniciado el 28 de febrero, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron una ofensiva militar contra Irán con el argumento de frenar su programa nuclear y debilitar al gobierno de Teherán. Desde entonces, el control del estrecho de Ormuz se ha convertido en uno de los principales ejes de la confrontación entre ambas partes.














