La Unión Europea dio un paso decisivo este lunes hacia una reforma más estricta de su política migratoria, al aprobar un paquete de medidas que incluye la creación de “centros de retorno” fuera del territorio comunitario. Estos espacios acogerían a solicitantes de asilo cuyas peticiones hayan sido rechazadas, en un esfuerzo por acelerar expulsiones y reducir la presión política interna.
Los ministros del Interior de los 27 Estados miembros avalaron la propuesta de la Comisión Europea, aunque todavía debe pasar por el Parlamento Europeo antes de entrar en vigor. El plan también contempla sanciones más duras para quienes permanezcan ilegalmente en suelo europeo y abre la puerta a trasladar migrantes a terceros países que la UE considere “seguros”, aunque no sean sus lugares de origen.
Pese a que las entradas irregulares bajaron un 20 % en el último año, el tema sigue siendo un detonante político en medio del ascenso de partidos de derecha y extrema derecha. El comisario europeo Magnus Brunner defendió el giro restrictivo como una forma de demostrar que “Europa controla lo que está ocurriendo”.
Sin embargo, las nuevas medidas han generado rechazo en organizaciones humanitarias y sectores de izquierda, que denuncian el riesgo de violaciones a los derechos humanos. España y Francia también han expresado escepticismo: Madrid cuestiona la efectividad de los centros externos, mientras París plantea dudas legales sobre varios puntos del paquete.
Aun así, los impulsores del plan —con Dinamarca al frente— aseguran que existe una “amplia voluntad política” para sacarlo adelante. La presión aumenta además desde el Parlamento Europeo, donde la derecha y la extrema derecha cerraron un pacto para acelerar su aprobación.
La UE también alcanzó un acuerdo sobre un sistema de reparto de solicitantes de asilo entre los países del bloque. Las naciones que no acepten recibir migrantes deberán pagar 20,000 euros por solicitante a los Estados fronterizos más afectados, como Grecia e Italia. Los detalles del reparto fueron mantenidos en reserva.













Más de uno va a salir afectado porque esa política viene pesá
Eso de mandar gente pa centros fuera del territorio suena a que no quieren bregar directamente con nadie
Eso está fuerte la Unión Europea se está poniendo más dura que un colmado fiando en quincena