República Dominicana.– La Circunvalación de Baní duró años construyéndose, costó 7,700 millones de pesos, y apenas dos meses después de inaugurada ya tiene grietas. Pero tranquilo: el ministro Eduardo Estrella dice que no hay de qué preocuparse. Que no es una grieta, es una “apertura”.
Sí, una apertura. Una palabra más elegante para no decir lo que todos vimos en video: una carretera nueva que se partió como galleta de soda después de la tormenta Melissa.
Durante La Semanal con la Prensa, Estrella explicó que solo fueron 45 metros afectados en una vía de 20 kilómetros. Pequeñeces, diría él. Como si una obra de miles de millones financiada con fondos públicos tuviera derecho a romperse un poco, como quien se dobla un tobillo.
El ministro también aclaró que la carretera aún no ha sido entregada oficialmente al Ministerio, lo cual parece ser la nueva fórmula mágica del gobierno: si algo falla, “todavía no es nuestro problema”.
Los ciudadanos se preguntaran ¿cómo es posible que una carretera recién inaugurada colapse con la primera lluvia?.
Mientras tanto, los mismos funcionarios que hablan de “obras de calidad” aseguran que “todo está bajo control”, que el contratista “acató inmediatamente”, y que la vía “quedará funcionando a plena capacidad”. Lo dicen con tanta calma que uno casi olvida que esa misma historia se repite con cada carretera nueva del país.
La grieta, en realidad, no está en el asfalto. Está en la manera en que el Estado construye, inaugura y justifica. Obras que se entregan a destiempo, con sobrecostos y fallas técnicas, pero que se venden como logros históricos.
Porque en la República Dominicana ya no hay fallas: hay “aperturas”. No hay colapsos: hay “pequeños percances”. Y no hay responsables: hay comunicados.
La Circunvalación de Baní costó 7,700 millones. Pero la grieta más cara no fue la que se abrió en el pavimento: fue la que se abrió en la confianza de la gente que paga, pero nunca maneja tranquilo.














Que no inventen más con palabras bonitas eso fue una grieta y punto
La confianza se pierde cuando el dinero público se usa sin responsabilidad
Si una obra nueva ya se está dañando imagínate las viejas cómo estarán
En este país las excusas salen más rápido que el cemento
Ojalá reparen eso bien y no sea otro parche de siempre
El ministro puede decir lo que quiera pero el pueblo no es ciego ni bruto
Uno se pregunta en qué se fueron esos 7700 millones porque eso no aguanta ni un aguacero
Dicen que no es grieta sino apertura pero el hoyo está ahí igualito
Siempre la misma historia mucho dinero invertido y poca calidad en las obras
Esa carretera se partió más rápido que un bizcocho caliente después de la lluvia