Las intensas lluvias que azotan Sri Lanka han dejado al menos 193 muertos y más de 200 personas desaparecidas, según informó este domingo el gobierno, que mantiene vigente el estado de emergencia ante el impacto devastador de las inundaciones y deslizamientos de tierra.
El Centro de Gestión de Desastres (DMC) reportó que cerca de un millón de habitantes se han visto afectados en prácticamente todos los distritos del país. Más de 150.000 personas han tenido que abandonar sus hogares y se encuentran refugiadas en albergues temporales habilitados por las autoridades.
La Fuerza Aérea de Sri Lanka confirmó el rescate de 121 personas atrapadas por las crecidas en la zona de Mavil Aru, en el este de la isla. Además, se ha ordenado la evacuación inmediata de las comunidades ubicadas aguas abajo del embalse local, ante el riesgo de un posible colapso de la represa.
Las lluvias también han provocado daños severos en la infraestructura: carreteras destruidas, puentes afectados y vías de comunicación bloqueadas han complicado las operaciones de rescate y el envío de ayuda a las zonas más golpeadas.
El Departamento de Irrigación advirtió que varios ríos continúan aumentando su caudal, especialmente en el distrito de Kalutara, donde se espera que las inundaciones se intensifiquen en las próximas horas.
La comunidad internacional ha comenzado a movilizarse. Japón enviará un equipo de evaluación y asistencia a través de la agencia JICA, mientras que la empresa Starlink anunció que ofrecerá conectividad gratuita en las zonas afectadas hasta diciembre de 2025.












