Fráncfort. Más de 1,100 buques de carga, mercancías valoradas en aproximadamente 125,000 millones de dólares y cerca de 20,000 marineros permanecen a la espera de poder cruzar nuevamente el estrecho de Ormuz, tras los recientes avances diplomáticos entre Estados Unidos e Irán que buscan normalizar la situación en la estratégica vía marítima.
La información fue destacada por la aseguradora Allianz en su Informe de Seguridad y Transporte Marítimo 2026, donde advierte que el conflicto en Oriente Medio y el cierre temporal del estrecho generaron importantes alteraciones en el comercio internacional y un aumento considerable en los costos de operación.
Aunque la cobertura de seguros marítimos se mantuvo durante la crisis, las primas para embarcaciones y cargamentos aumentaron significativamente, elevando los costos del transporte marítimo y afectando las cadenas globales de suministro.
Según Allianz, alrededor de 1,150 embarcaciones de carga, junto a mercancías valoradas en unos 125,000 millones de dólares, permanecen en el Golfo Pérsico a la espera de que se restablezca completamente la circulación por el estrecho, considerado uno de los corredores energéticos más importantes del mundo.
La entidad señala que el principal desafío para los armadores no ha sido únicamente el costo de los seguros, sino el riesgo que representa para las tripulaciones navegar por una zona marcada por la inestabilidad y las tensiones militares.
Especialistas del sector consideran que, incluso con un eventual acuerdo duradero entre Washington y Teherán, será necesario establecer garantías sólidas de seguridad para recuperar el flujo habitual de embarcaciones, que antes del conflicto alcanzaba hasta 140 buques diarios.
Allianz advirtió además que el cierre de Ormuz constituye un precedente preocupante para el comercio mundial, al evidenciar la vulnerabilidad de las rutas marítimas estratégicas frente a conflictos geopolíticos.
El estrecho de Ormuz conecta el Golfo Pérsico con el océano Índico y por sus aguas transita una parte significativa del petróleo comercializado a nivel global, por lo que cualquier interrupción tiene repercusiones inmediatas en los mercados energéticos y en la economía internacional.














