El presidente de Argentina, Javier Milei, anunció una serie de propuestas orientadas a convertir al país en uno de los destinos más atractivos del mundo para el desarrollo de la inteligencia artificial (IA), mediante un esquema de baja carga fiscal, escasa regulación y nuevas figuras jurídicas adaptadas a las tecnologías emergentes.
En un artículo publicado en el diario británico Financial Times, el mandatario sostuvo que Argentina busca posicionarse a la vanguardia de la revolución tecnológica que, a su juicio, marcará el siglo XXI. En ese sentido, comparó la oportunidad actual con el papel que desempeñó Ámsterdam durante la expansión comercial de los siglos pasados.
La estrategia planteada por Milei se basa en tres ejes fundamentales. El primero consiste en mantener un entorno regulatorio flexible para la inteligencia artificial, evitando restricciones que, según considera, podrían limitar la innovación y el crecimiento del sector.
Como segundo punto, propuso incorporar a la legislación argentina una nueva categoría empresarial compuesta por organizaciones administradas por sistemas de inteligencia artificial o robots, las cuales operarían bajo principios de responsabilidad limitada.
La tercera medida contempla ofrecer incentivos fiscales competitivos para atraer inversiones tecnológicas internacionales. No obstante, el mandatario aclaró que los inversionistas deberán identificar a los beneficiarios finales de los fondos con el objetivo de prevenir operaciones vinculadas a actividades ilícitas.
Milei afirmó que el avance de la inteligencia artificial representa una transformación comparable a la Revolución Industrial, al considerar que esta tecnología permitirá aumentar significativamente la productividad y generar nuevas oportunidades económicas.
La iniciativa forma parte de los esfuerzos del Gobierno argentino por captar inversiones en sectores de innovación y tecnología, en un contexto global donde diversos países compiten por atraer empresas y proyectos vinculados al desarrollo de la inteligencia artificial.















