Miles de israelíes volvieron a salir el sábado a las calles de Jerusalén y Tel Aviv para protestar contra el gobierno de Benjamin Netanyahu, exigiendo un acuerdo inmediato que garantice la liberación de los rehenes en poder de Hamás en la Franja de Gaza.
Los familiares de los secuestrados advirtieron que la nueva ofensiva militar israelí podría poner en riesgo sus vidas, alertando públicamente que podría ser su “última noche” con vida. Por ello, convocaron a la ciudadanía a sumarse a las marchas y a aumentar la presión contra el Ejecutivo.
En Jerusalén, la manifestación reunió a parientes como Einav Zangauker, Ofir Braslavski, Michel Iluz, Anat Angrest y a ex rehenes como Iair Horn. En Tel Aviv, Shaar Begin volvió a ser el epicentro de la protesta, donde multitudes escucharon a familiares de los secuestrados exigir un alto al fuego. “Basta de guerra”, clamó Galit Dan, madre e hija de víctimas del ataque del 7 de octubre de 2023.
Por su parte, Shai Moses, sobrino del rehén liberado Gadi Moses, llamó a una huelga general y a mantener la presión en las calles: “El Gobierno israelí aprovecha la emergencia para convertirnos en Esparta. Es el momento de protestar hasta que vuelva el último rehén”.
Según el ejército israelí, aún 48 personas permanecen cautivas en Gaza: 47 fueron secuestradas el 7 de octubre de 2023. Al menos 26 estarían muertas, 20 vivas y 2 en estado crítico.










Imagínate tu tener un hijo secuestrao y que el gobierno no resuelva
Los familiares tan desesperao porque cada bomba puede acabar con sus parientes
Esa gente ta harta de Netanyahu ya se nota en la calle