El biólogo estadounidense David Baltimore, galardonado con el Nobel de Medicina en 1975 por sus investigaciones sobre retrovirus y el mecanismo de acción del VIH, falleció el sábado a los 87 años.
Baltimore, considerado un pilar de la biología molecular, fue injustamente acusado de fraude en 1986 al defender a una colaboradora de origen japonés sospechosa de falsificación de datos. Aunque no fue imputado directamente, el proceso dañó su reputación, interrumpió su trabajo y lo obligó a renunciar a la presidencia de la Universidad Rockefeller en 1991. No fue hasta 1996 que él y su colaboradora fueron plenamente exonerados.
Su legado científico incluye descubrimientos fundamentales sobre retrovirus que sentaron bases clave para la investigación del VIH y el desarrollo de terapias contra el sida, convirtiéndolo en una figura respetada mundialmente.














Su trabajo con los retrovirus abrió camino pa’ entender el VIH
Premio Nobel con un legado que marcó la medicina moderna
Un gigante de la biología se nos fue