El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, viajó este lunes a Washington para reunirse con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en medio de la tensión generada por el conflicto con Irán y las negociaciones relacionadas con el estrecho de Ormuz.
El encuentro está previsto para este martes en la Casa Blanca y será uno de los principales puntos de la agenda del mandatario israelí durante su visita, que también incluye su participación en el funeral del senador estadounidense Lindsey Graham.
La reunión ocurre después de que Estados Unidos suspendiera una campaña de bombardeos contra Irán que se extendió durante dos semanas, mientras Teherán aseguró que mantendrá detenidas sus represalias mientras Washington no retome los ataques.
Uno de los temas centrales será la situación del estrecho de Ormuz, una ruta estratégica por donde circula una parte importante del comercio mundial de energía. Ambos países mantienen posiciones distintas sobre cómo manejar la tensión en esa zona.
Según medios israelíes, Netanyahu busca evitar que un eventual acuerdo entre Washington y Teherán permita a Irán fortalecer su economía y avanzar nuevamente en sus capacidades nucleares y militares.
La visita también refleja diferencias entre ambos gobiernos: mientras Israel apuesta por mantener la presión sobre Irán, Estados Unidos analiza alternativas diplomáticas para contener la escalada regional.













