Desde este viernes, Finlandia comenzó a aplicar una nueva legislación que restringe el uso de teléfonos móviles en las escuelas, dirigida a estudiantes de entre siete y 16 años. La norma, aprobada en abril, prohíbe que los alumnos utilicen sus dispositivos durante las clases, salvo en casos pedagógicos, de salud o con autorización del profesor.
Cada centro educativo tendrá flexibilidad para definir cómo implementar la medida. En Varkaus, por ejemplo, los cerca de 700 estudiantes deberán mantener los móviles en mochilas o casilleros durante toda la jornada, incluso en recreos. En Tampere, en cambio, podrán usarlos fuera del edificio en los descansos.
El cambio llega en un contexto en que Finlandia, antes referente mundial en educación, ha visto descender su posición en los rankings de la OCDE en matemáticas, lectura y ciencias naturales. Según un informe de 2022, el 41 % de los estudiantes admitió distraerse con pantallas en clases de matemáticas, por encima del promedio de 31 % en la organización.







