El presidente de Argentina, Javier Milei, promulgó la llamada ley de principio de inocencia fiscal, una norma que apunta a incentivar el blanqueo de ahorros en dólares no declarados y atraerlos al sistema bancario formal, en medio de la escasez de reservas y los próximos vencimientos de deuda.
La iniciativa, aprobada por el Congreso en diciembre, busca facilitar que los argentinos depositen los conocidos “dólares debajo del colchón”, estimados oficialmente en unos 251,000 millones de dólares, una cifra que multiplica por seis las reservas brutas actuales del Banco Central.
La nueva legislación eleva los montos mínimos a partir de los cuales se investiga la evasión fiscal, reduce los plazos de prescripción de delitos financieros y establece un régimen impositivo que exime a los contribuyentes adheridos de informar cambios en su patrimonio.
El ministro de Economía, Luis Caputo, pidió a las entidades financieras aceptar de inmediato los depósitos bajo este régimen y aseguró que los ahorristas podrán disponer libremente de sus dólares, ya sea para consumo o para ahorro con intereses.
Desde la oposición, la medida ha generado fuertes críticas. Algunos dirigentes advierten que la flexibilización de controles podría abrir la puerta al lavado de dinero. Milei, sin embargo, defiende la norma como una herramienta clave para fortalecer el sistema financiero y recomponer reservas.












El «Peluca» sabe que los argentinos tienen más dólares guardados en latas de leche que lo que tiene el mismo gobierno en la bóveda.
Tú te imagina una ley que diga que tú eres «inocente» aunque no hayas pagado impuestos en 20 años con tal de que lleves los cuartos al banco.
Milei empezó el 2026 buscando dólares hasta debajo de las piedras porque la caja está vacía.