Novi Sad y otras ciudades de Serbia registraron nuevas manifestaciones que dejaron más de 60 personas lesionadas, incluyendo al menos 16 policías, informó el presidente Aleksandar Vučić.
“Los serbios deben saber que ni siquiera pensamos en involucrar al Ejército para frenar las movilizaciones. No habrá guerra civil. Los invitamos a dialogar”, declaró el mandatario.
Según el Ministerio del Interior, algunos disturbios se produjeron cerca de las oficinas del Partido Progresista.
Estas protestas comenzaron en noviembre de 2024, tras el derrumbe de una marquesina en la estación de tren de Novi Sad, que provocó la muerte de 16 personas.









Buen paso del presidente al llamar a la calma
Ojalá que el diálogo funcione y se evite más sangre
Bien que no estén metiendo el ejército al medio