La Organización Mundial de la Salud (OMS) informó este viernes que al menos diez personas han muerto en Gaza en solo 24 horas a causa de las intensas lluvias y el frío generados por un fuerte temporal que golpea el territorio, agravando las ya precarias condiciones en las que sobreviven miles de familias desplazadas.
Rik Peeperkorn, jefe de operaciones de la OMS para Palestina, advirtió que la combinación del clima invernal con la falta de agua y saneamiento incrementará de forma preocupante las infecciones respiratorias, la gripe, la hepatitis y las enfermedades diarreicas, especialmente entre niños, adultos mayores y personas con condiciones crónicas.
El temporal, que inició el miércoles, ha inundado tiendas de campaña y zonas cercanas a campamentos en Ciudad de Gaza y otras áreas del enclave. Muchas familias también se refugian en espacios costeros bajos o cubiertos de escombros, sin sistemas de drenaje ni barreras que las protejan del oleaje.
Solo en la costa de Khan Younis, unas 4,000 personas se encuentran en áreas de alto riesgo, y al menos 1,000 están directamente expuestas al impacto de las olas, por lo que la ONU ha priorizado su evacuación.
A la emergencia climática se suma el deterioro del sistema sanitario. Actualmente, la mitad de los hospitales y casi la mitad de los centros de atención primaria operan de manera parcial, en medio de una marcada escasez de medicamentos esenciales para enfermedades cardíacas, cirugías, cuidados intensivos, tratamientos oncológicos y atención materno-infantil.
Aunque la entrada de suministros ha mostrado ligeras mejoras, Peeperkorn denunció que el proceso sigue siendo lento y burocrático. Desde el inicio del conflicto en 2023 se han logrado evacuar más de 10,600 pacientes, pero más de 1,000 murieron entre julio de 2024 y noviembre de 2025 mientras esperaban ser trasladados. En total, más de 18,500 personas —incluidos más de 4,000 niños— aún necesitan evacuación médica urgente.













