La oposición en Corea del Sur, liderada por el Partido Democrático (PD), evalúa destituir al presidente interino, Han Duck-soo, tras el impeachment del expresidente Yoon Suk-yeol el pasado 14 de diciembre. Han enfrenta críticas por no aprobar proyectos de ley que buscan investigar a Yoon por su fallido intento de imponer la ley marcial y a su esposa por corrupción.
El PD sostiene que una mayoría simple en el parlamento sería suficiente para destituir a Han, pero el gobernante Partido del Poder Popular (PPP) argumenta que se requiere una mayoría de dos tercios, debido a su rol interino.
De aprobarse el impeachment, el ministro de Finanzas asumiría como viceprimer ministro, lo que podría intensificar la crisis política en el país.
Mientras tanto, Yoon enfrenta investigaciones por su decreto de ley marcial, con varios de sus altos funcionarios ya detenidos. El expresidente rechazó comparecer a dos citaciones, y el Tribunal Constitucional tiene hasta seis meses para decidir si será destituido permanentemente, lo que implicaría elecciones nacionales en dos meses.









