El presidente de Colombia, Gustavo Petro, anunció este lunes que su país restableció los vuelos desde y hacia Venezuela, en medio de lo que calificó como amenazas y presiones ejercidas por Estados Unidos en el Caribe bajo la administración de Donald Trump.
“Colombia restablece el servicio aéreo civil con Venezuela e invita al mundo a hacerlo”, expresó Petro a través de X, donde afirmó que la situación requiere vías diplomáticas para evitar una escalada.
“Es hora de diálogos, no de barbarie”, agregó, al sostener que EE.UU. no tiene derecho a cerrar el espacio aéreo venezolano: “Lo puede hacer con sus aerolíneas, pero no con las del mundo”.
El mensaje del mandatario estuvo acompañado de una entrevista de La Razón a la ministra de Transporte de Colombia, María Fernanda Rojas Mantilla, quien cuestionó con firmeza la advertencia emitida por la Administración Federal de Aviación (FAA) de EE.UU. sobre los vuelos hacia Venezuela, calificando la decisión como política, ajena a los criterios técnicos y contraria a los principios fundamentales de la aviación internacional.
Rojas Mantilla destacó que las aerolíneas colombianas Wingo y Satena mantienen sus operaciones con normalidad hacia Venezuela, y recordó que la alerta estadounidense contradice el Convenio de Chicago, instrumento que rige la aviación mundial y establece la soberanía aérea de cada país como principio central.
La FAA emitió su advertencia el pasado 21 de noviembre, alegando un supuesto deterioro en las condiciones de seguridad y un incremento de la actividad militar en Venezuela. La medida provocó que seis aerolíneas internacionales —Iberia, TAP, Avianca, Caribbean Airlines, GOL y LATAM— suspendieran sus conexiones con el país.
En respuesta, Caracas revocó las concesiones de vuelo a esas empresas, acusando a EE.UU. de generar un clima de presión política disfrazado de alerta aeronáutica.















Colombia y Venezuela tan como pareja que vuelve después del bochinche
Ese hombre no pierde tiempo pa’ mencionar a Trump
Volvieron los vuelos, lo que falta es que bajen los pasajes, porque tan criminales