El presidente de Filipinas, Ferdinand Marcos Jr., ordenó a todas las agencias gubernamentales actuar de inmediato tras el fuerte terremoto de magnitud 7.8 registrado este lunes frente a la costa de Sarangani, en la isla de Mindanao, que mantiene una alerta de tsunami para varias provincias costeras.
A través de un comunicado difundido en redes sociales, el mandatario instruyó al Departamento de Bienestar Social y Desarrollo (DSWD) a preparar con anticipación los suministros de emergencia y garantizar que los centros de evacuación estén listos y plenamente operativos.
Asimismo, dispuso la suspensión de todas las clases en las zonas afectadas hasta nuevo aviso y exhortó a la población a atender las advertencias emitidas por las autoridades, desplazándose hacia zonas altas sin demora ante el riesgo de tsunami.
Las autoridades continúan monitoreando la situación mientras se evalúan los posibles daños provocados por el sismo y sus eventuales réplicas.














Un terremoto de magnitud 7.8 representa un evento de gran impacto con potencial para generar daños significativos
Los habitantes de las zonas costeras deben mantenerse atentos a las instrucciones oficiales y a las alertas de evacuación
Ante una situación de esta magnitud, la respuesta rápida de las autoridades es fundamental para proteger vidas