El político portugués António Guterres fue proclamado este viernes en su cargo de secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) por otros cinco años.
Según anunció el presidente de la Asamblea General, Volksn Nozkir, su mandato comenzará el 1 de enero de 2022 y finalizará el 31 de diciembre de 2026.
Discreción, liderazgo, habilidad política y clara visión de los problemas globales, han permitido a António Guterres navegar todo tipo de crisis al frente de la ONU y, a la vez, conservar el apoyo de la comunidad internacional para asegurarse un segundo mandato como secretario general de la organización.
A pesar de que ha habido excepciones, en las últimas décadas casi todos los secretarios generales de la ONU han disfrutado de dos mandatos consecutivos, pero pocos han conseguido salir de su primer ejercicio con una reputación tan intacta como la que Guterres mantiene entre los Estados miembros.
Esto lo ha logrado gracias a una capacidad política que ya había demostrado durante su etapa en Portugal, donde fue el único primer ministro capaz de acabar una legislatura sin el apoyo mayoritario de la Asamblea de la República, y que le ha permitido mantener apoyos en una escena internacional extremadamente dividida.
Ante las grandes crisis, el secretario general de la ONU ha preferido trabajar entre bastidores y no quemarse personalmente en conflictos de muy difícil arreglo como los de Siria o Yemen o cuestiones enquistadas como las de Oriente Medio o Corea del Norte.







